Historia del barrio

El barrio de la Cogullada fue nombrado así por la fuente con el mismo nombre que se encontraba antiguamente en la zona. Según una historia que se encuentra en unos textos de los “Casals d’estiu” del 1981, el nombre era el de un pájaro que acostumbraba a estar cerca de un manantial de agua que, más tarde, pasó a ser una fuente. La historia empieza con los importantes edificios del Vapor Niquet construido el 1982 y el Convento de las Hermanas Josefinas construido entre 1902 y 1907 a cargo de Lluís Muncunill. Las primeras calles urbanizadas fueron de Ca n’Aurell al principio, pero cuando el Club Natació Terrassa inauguró la piscina en 1932 el barrio tomó una identidad propia bajo el nombre de “Barri de la Piscina”. Además se inauguró el campo de futbol de los “Kubales”. Las viviendas eran únicamente unifamiliares al principio, ya que, según el “Pla Vinyals 1933″ la zona tenía que ser una ciudad-jardín. Pero, con la llegada de inmigrantes principalmente andaluces, se empezaron a construir casas sin ningún orden y con condiciones precarias.

Con las riadas de 1962 el barrio quedó dividido en dos partes, unidas por un solo pase de peatones. Cuando alrededor del barrio se construía el autopista y otras vías de comunicación importantes, en el interior la gente no podía moverse en coche. El problema persistió hasta 1983 con la inauguración del puente.

La estructura urbanística del barrio fue de viviendas unifamiliares hasta la construcción de los bloques de pisos del “Congrés” el 1973 y los de “Can Niquet” más tarde. Las infraestructuras faltaron hasta la década de los 80.